Donde la noche se enamora del misterio, y envuelve con su capa a esas almas heridas de soledad, para que no mueran de frío.
Donde la noche se transforma en una luz y acuna la imaginación y los sueños de libertad.
Donde la esperanza camina de la mano del saber.
Donde te espero, en la Rosa de los Vientos.
Ahora es 'LA ROSA DE LOS VIENTOS' DE JUAN ANTONIO CEBRIÁN, antes era LA ROSA DE LOS VIENTOS CON JUAN ANTONIO CEBRIÁN encantado y feliz como una lombriz.Después de casi diez años escuchando al GRAN Cebrián el pasado 20 de Octubre nos dejó huérfanos de su presencia pero no de su voz porque afortunadamente hay muchísimas grabaciones que no nos dejaran olvidar su MARAVILLOSA voz. Después de estos días sigo sin creérmelo porque aunque parezca increíble los oyentes e integrantes de LA ROSA formamos una familia, y se ha ido un integrante de nuestra familia, se ha ido nuestro MAESTRO, AMIGO, UNO DE LOS BUENOS, DE LOS GRANDES, UN GENIO
(como él decía: "se mueren doce genios anónimos todos los días", pero él no era anónimo).
'FUERZA Y HONOR'...algún día nos veremos allá donde estés...

Mis fotos en Panoramio

viernes 10 de julio de 2009

Primer premio "Juan Antonio Cebrián" de divulgación histórica

La Asociación Cultural Juan Antonio Cebrián, con el patrocinio de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Albacete y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en su deseo de fomentar las ideas que inculcó Juan Antonio Cebrián tanto en su vida, como en sus obras y sus programas de radio, convoca la primera edición del “Premio de Divulgación Histórica”, para el año 2010, que se regirá conforme a las siguientes:


B A S E S


1.- Podrán participar en este concurso autores de todas las nacionalidades, con obras inéditas de divulgación histórica o investigación escritas en castellano que no tengan compromisos de publicación.


2.- El objeto del premio es fomentar los ensayos de divulgación, investigación y difusión de la Historia, en general, desde un punto de vista original, ameno y riguroso.


3.- La extensión de los textos originales no deberá ser inferior a 100 páginas ni superior a 300.


4.- De cada original se presentarán cinco ejemplares grapados, cosidos o encuadernados. En la portada, se indicará el TÍTULO DE LA OBRA y el seudónimo del autor. Ninguna inscripción o firma deberá identificar a su autor y se acompañará el texto en soporte informático.

Se aportará un sobre cerrado o plica, en cuyo exterior se deberá indicar: “Premio Juan Antonio Cebrián de Divulgación Histórica”. En el interior de ese sobre se incluirá:
• Breve currículo del autor.
• Declaración jurada y firmada en la que conste que la obra es original e inédita y que no ha sido presentada, premiada, publicada ni pendiente de fallo en cualquier Premio, o cuyos derechos no hayan sido cedidos a ningún editor.


5.- Los trabajos podrán ser enviados por correo certificado a la siguiente dirección: Apartado de Correos 53.246 AP. 28080-Madrid (España).



6.- El plazo de admisión de originales se inicia el 1 de septiembre de 2009 y se cerrará el 30 de noviembre del mismo año.



7.- El premio será único y consistirá en una dotación económica de 10.000 euros en concepto de anticipo sobre derechos de autor, así como la edición de la obra premiada por parte de la editorial EDAF.


8.- El Jurado estará constituido por cinco destacadas personas de reconocido prestigio intelectual y tendrá plenas facultades para obrar con libertad, discrecionalidad, interpretar las presentes bases y las propias de discernir el Premio, emitir el fallo, otorgándolo o declarándolo desierto. Su fallo será inapelable.


9.- El comunicado del fallo del Jurado se hará en el mes de febrero de 2010 y se dará a conocer a través de los medios de comunicación nacionales. La entrega oficial del Premio se hará en torno al 20 de abril del mismo año y se efectuará en sesión pública. Ambos actos, el del fallo del Jurado y la entrega del Premio literario, se realizarán en Albacete, sede del premio y ciudad natal de Juan Antonio Cebrián.


10.- Los originales que no hayan sido premiados, no se devolverán y serán destruidos.


11.- Los organizadores del presente premio se reservan el derecho de decidir sobre cualquier extremo no previsto en estas bases, y se acatará lo que en cada caso indique el Jurado.


12.- La participación en esta convocatoria implica el conocimiento y la total aceptación de las bases de la misma y de la interpretación que de ellas haga el Jurado convocado a tal efecto.

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lunes 6 de julio de 2009

Sección de Cómics de Raúl Shogún Temporada 2008-2009


171. Terry Pratchett 07-09-2008
172. Ivo Milazzo 14-09-2008
173. Cinco autores españoles de cómic 21-09-2008
174. Warhammer 28-09-2008
175. Estudio Ghibli 05-10-2008
176. Freak Brothers 12-10-2008
177. Cómics favoritos de Juan Antonio Cebrián 19-10-2008
178. XIV Salón del manga de Barcelona 26-10-2008
179. Top 5 del Cómic de Terror 02-11-2008
180. Cómic ambientado en la guerra del Líbano 09-11-2008
181. VII Salón Internacional del Cómic de Getxo 16-11-2008
182. Paco Roca, Premio Nacional de Cómic 23-11-2008
183. Muerte de Batman 30-11-2008
184. Carl Banks, creador de cómics Disney 07-12-2008
185. Robert Segura, dibujante español fallecido a los 81 años 14-12-2008
186. Spirit de Will Eisner 21-12-2008
187. Top ten recomendaciones para Navidad 28-12-2008
188. Watchmen 04-01-2009
189. Obama en el cómic de Spiderman 11-01-2009
190. Los biocómic sobre Martin Luther King 18-01-2009
191. Carlos Giménez 25-01-2009
192. Sergio Bleda 01-02-2009
193. Tebeosfera, revista web sobre historieta 08-02-2009
194. Orson Scott Card 15-02-2009
195. Exposiciones que se realizan en España 22-02-2009
196. Paco Roca en Shogún Salamanca y Jan, creador de Superlópez, en Ávila 01-03-2009
197. Watchmen, la película 08-03-2009
198. Fallecimiento de Pepe González, ilustrador de Vampirella 22-03-2009
199. Expomanga de Madrid del 8 al 10 de mayo 05-04-2009
200. Cómics religiosos (especial Semana Santa) 12-04-2009
201. Salvador Larroca, nominado para los “oscar” del cómic 19-04-2009
202. Manga Soyo 26-04-2009
203. Top 5 cómics de Lobezno 03-05-2009
204. Cómics de Star Trek 10-05-2009
205. Cómic digital 17-05-2009
206. 27º Salón del Cómic de Barcelona 24-05-2009
207. Bebés de cómic 31-05-2009
208. El autor francés David B 07-06-2009
209. 75 aniversario del Pato Donald 14-06-2009
210. Juego de rol, Vampiro, La Mascarada 21-06-2009
211. Top 10 recomendaciones para el verano 28-06-2009
212. 80 aniversario de Popeye 05-07-2009

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miércoles 1 de julio de 2009

Sonidos en la noche

4.00 a.m., sonido de lluvia en el patio, y no está lloviendo, el aspersor regando el césped de la piscina desde las ocho de la tarde, menos mal que aquí no hay problemas de sequía.
En pijama y chanclas tengo que ir a cerrarlo, mojándome por el camino y con la luz de la luna iluminándome. La imaginación hace que las sombras se vuelvan inquietantes, las pulsaciones aumentan ligeramente y la prisa por volver a la cama también va en aumento.
Todo esto después de haber escuchado un ruido inidentificable, lo más probable es que fueran dos gatos en plena pelea, uno de ellos, posiblemente, el mío. Pero tampoco sería extraño que fuera una zorra merodeándo por la zona en busca de alguna gallina, y digo que no es extraño porque en alguna ocasión he oído el tauteo de la zorra cerca de la casa. Lo recuerdo perfectamente, en plena madrugada, con todo en silencio y durmiendo, empezó a sonar un ruido que jamás había escuchado, y no tenía la más remota idea de lo que podía ser. Era como dos tablas chocando, nada que ver con el ladrido de un perro, por lo que ni se me pasaba por la cabeza que pudiera ser una zorra. A pesar de estar a salvo dentro de la casa, un escalofrío me recorrió el cuerpo, el miedo es irracional.
Aparte de los habituales grillos, alacranes o chicharras, cualquier sonido fuera de lo normal en plena noche y absoluta oscuridad puede llegar a ser desconcertante.
El simple sonido que producen tus pies al andar por la carretera, de repente parece que oyes otras pisadas detrás de ti, empiezas a andar más y más rápido, hasta que por fin estas en casa. Pero no te has parado a pensar que el leve eco de tus pisadas es lo que a tí te habían hecho pensar que alguien te seguía...
Por la noche el canto alegre de los pájaros y los tintiniantes cencerros de las vacas se silencian. Se hace más presente el incesante sonido del agua que proviene de la garganta enclavada en la montaña. El silencio de las estrellas y la luna te hacen soñar despierta...


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domingo 24 de mayo de 2009

Las cuatro torres

Donde se ubicaba la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, nos encontramos hoy con la zona denominada Cuatro Torres Business Area o CTBA, parque empresarial en pleno Paseo de la Castellana. La verdad es que impresiona ver esos gigantes desde la lejanía, pero mucho más si cabe desde los mismos pies de los cuatro rascacielos. Sin ser una entendida en la materia, cada una de las torres tiene su encanto. Todas ellas tienen aparcamientos y accesos por carreteras subterráneos.
La Torre Espacio, es el cuarto rascacielos más alto de España. Tiene una altura de 223 metros y 56 plantas sobre el nivel del suelo. La fachada está cubierta únicamente de vidrio , ésto y la variedad de líneas es lo más singular del edificio. Ha sido proyectada por el arquitecto Henry N. Cobb.

Torre Espacio

La Torre de Cristal, con 249 metros de altura, es el segundo edificio más alto de España. Tiene 52 plantas, y en la azotea se situará un invernadero. Lo más curioso del edificio es la variedad en cada una de las fachadas, que le da apariencia de un cristal tallado. También está cubierto exclusivamente de vidrio. Es un proyecto del arquitecto argentino César Pelli. Especialmente llamativa esta fachada...

Torre de Cristal

La Torre Sacyr Vallehermoso, con 236 metros de altura y 52 plantas, es la única de las cuatro torres proyectada por arquitectos españoles, estos son, Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala Walter. Está cubierto completamente de vidrio a modo de escamas.

Torre Sacyr Vallehermoso

La Torre Caja Madrid, con una altura de 250 metros, es el edificio más alto de España, tiene 45 plantas. El arquitecto principal es Norman Foster. La fachada estará cubierta principalmente por vidrio y placas de acero inoxidable.

Torre Caja Madrid


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miércoles 29 de abril de 2009

El ciclo revolucionario y la Restauración

El general Serrano formó un gobierno provisional hasta que, reunidas las Cortes Constituyentes (febrero 1869), se acordó la constitución de un ministerio (poder ejecutivo) encargado de regir el país interinamente. El gobierno provisional, prejuzgando una cuestión que debía decidir la nación, se declaró monárquico, pero antidinástico. Al propio tiempo se lanzó a preparar las elecciones previstas para diciembre. Entre los muchos problemas planteados estaba el de alcanzar la sumisión de las Juntas Revolucionarias, que fueron disueltas el 20 de octubre de 1869. Ciertas medidas legislativas de carácter anticlerical fueron pretexto para la ruptura con la Santa Sede y motivo para que el pretendiente carlista (Carlos VII) publicara un manifiesto contra la libertad de cultos. En diciembre de 1869 se planteó también un conflicto a raíz de la negativa de la Milicia Nacional de Cádiz y Málaga a dejarse desarmar. Por otra parte, siguiendo la propaganda bakuninista de Fanelli, desde enero de 1869 los campesinos jerezanos comenzaron a organizarse para defender las tierras que habían ocupado, lo que motivó una durísima represión.

Realizadas las elecciones y constituidas las Cortes, los monárquicos lograron una amplia mayoría, aunque también los republicanos obtuvieron una minoría importante, no sólo por el número, sino por la calidad de sus miembros (Figueras, Salmerón, Orense, etc.). Fue aprobado el texto de la Constitución (junio 1869) y al mes siguiente el general Serrano se convirtió en regente, mientras Prim constituía el primer gobierno, cuya principal tarea era encontrar monarca para el trono español. Las candidaturas eran muy diversas, pero entre las más viables figuraban las de Amadeo de Saboya, Fernando de Coburgo y Leopoldo de Hohenzollern, por el que de momento se inclinaba Prim. Pero esta última candidatura originó graves conflictos internacionales (guerra franco-prusiana), que la invalidaron. Prim se dirigió incluso a Espartero, quien no aceptó la propuesta. Por diversas circunstancias fueron quedando eliminadas las restantes candidaturas hasta restar únicamente la de Amadeo de Saboya. El 3 de noviembre de 1870 fue iniciado el debate parlamentario en torno a la candidatura saboyana. Se convirtió en una polémica política, que terminó con una votación en que la propuesta de Prim triunfó por 191 votos, aunque la solución republicana también logró 63, y los otros candidatos proporciones menores. El 2 de enero de 1871 estaba Amadeo I en Madrid, cuando ya había muerto Prim a consecuencia de las heridas sufridas pocos días antes en el atentado de la calle del Turco.
El duque de La Torre, general Serrano, fue encargado de formar gobierno. El mes de abril leyó Amadeo I el mensaje de la corona antes las Cortes, manifestando su propósito de ajustarse en todo a lo preceptuado por la Constitución. En pocos meses se sucedieron los gobiernos de Ruiz Zorrilla, Malcampo y Sagasta hasta que, finalmente, volvió Ruiz Zorrilla (1872) y fueron disueltas las Cortes. Pero también por entonces se iniciaron las actividades de las nuevas partidas carlistas, hubo creciente agitación republicana federal en diversos puntos, empeoró el problema cubano e incluso el mismo rey sufrió un atentado (julio 1872). Poco después se planteó la cuestión de los artilleros, cuyas últimas implicaciones terminaron dando al traste con la monarquía de Amadeo I. Leyó éste su renuncia ante el Senado y el Congreso el 11 de febrero de 1873; acto seguido se inició una sesión conjunta de ambas cámaras en que se decidió proclamar la república.
Estanislao Figueras fue elegido primer presidente del poder ejecutivo y se constituyó un gobierno de coalición, en el que figuraron republicanos de diversas tendencias, radicales y progresistas. Cristino Martos, presidente de la Asamblea, intentó a los pocos días una maniobra favorable a su partido (radical), pero no consiguió su propósito, sino la reestructuración del gabinete a base únicamente de republicanos. Ante la lentitud con que se llevaban los preparativos para convocar elecciones y reunir cortes constituyentes, en Barcelona se produjo un brote federal (9 marzo), que el mismo Figueras y Pi y Margall se encargaron de calmar.
Finalmente fue disuelta la Asamblea Nacional y se convocaron las Cortes para el 1 de junio, mientras quedaba en funciones una comisión permanente, cuyos miembros intentaron una nueva maniobra, que fue atajada por el gobierno (23 abril). Este incidente favoreció el triunfo republicano en las elecciones. Reunidas las Cortes, Figueras, que no conseguía formar gobierno, presentó la dimisión y fue sustituido por Pi y Margall, cuyo mandato duró del 24 de abril al 18 de julio y se vio desbordado por la sublevación cantonal, que adquirió caracteres de especial gravedad en Cartagena.
Le sucedió Nicolás Salmerón (18 julio a 6 de septiembre). Decidido a someter a los cantonalistas, comisionó a los generales Martínez Campos, Pavía y Salcedo, y este último triunfó en Chinchilla (10 agosto) sobre una expedición de cantonales de Cartagena. Pero ante el compromiso de tener que firmar la sentencia de muerte de varios jefes cantonales condenados por los tribunales, Salmerón presentó la dimisión.
Emilio Castelar ocupó su puesto, y con él la república experimentó un giro hacia el moderantismo y el carácter unitario. Obtuvo de las Cortes autorización para asumir poderes excepcionales con los que combatir la situación y hacer frente a los sublevados de Cartagena. Pero cuando, al cumplirse el plazo concedido por las Cortes a su mandato extraordinario, se reunieron éstas el 2 de enero de 1874, se planteó la cuestión de confianza, que fue perdida por Castelar. Presentó éste la dimisión, y cuando terminaba de elegirse al diputado Eduardo Palanca para sustituirlo, fue conocido el golpe de estado del general Pavía (madrugada del 3 de enero).
Quedaron suspendidas las garantías constitucionales, aunque formalmente no se daba por suprimida la república. La presidencia del gobierno fue asumida por el general Serrano. La mayor preocupación de este gobierno provisional fue liquidar definitivamente el cantonalismo, que terminó con la entrada en Cartagena del general López Domínguez (13 enero 1874), y enfrentarse decididamente con la guerra desencadenada por los carlistas, otro de los más graves problemas que hubo de afrontar la república en su breve y azarosa existencia.
En efecto, al producirse la elección de Amadeo I como rey, el pretendiente carlista (Carlos VII) protestó. En las elecciones de 1871 los carlistas lograron enviar a las Cortes una minoría importante que, dirigida por Nocedal, daba la batalla parlamentaria. Sin embargo, este intento se hizo más difícil a raíz de las elecciones de 1872, en que consiguieron pocas actas. Ello decidió a Carlos VII, que había tomado el título de duque de Madrid, a recurrir a la guerra (21 de abril 1872). Los comienzos no resultaron favorables para los carlitas, que en poco tiempo sufrieron la derrota de Oroquieta (mayo 1872) y la pacificación del País Vasco, gracias al convenio de Amorebieta, negociado por el general Serrano con la Junta de Vizcaya. La caída del poder de Amadeo I, juntamente con la desorganización desencadenada por el levantamiento cantonal, permitieron la recuperación carlista y el asedio de Bilbao, que fue levantado finalmente por los generales Serrano y Manuel Gutiérrez de la Concha (2 mayo 1874). Se estabilizaron después ambos bandos y la lucha prosiguió hasta los primeros tiempos de la Restauración.
Paralelamente a este conflicto se desarrolló la guerra cubana, que había de durar hasta 1898 y que comenzó con el llamado grito de Yara (octubre 1868), poco después de haberse iniciado la revolución en la metrópoli. Desde los comienzos se temió una intervención de los EE.UU. El 31 de octubre de 1873 fue apresado el vapor Virginius, propiedad de la junta cubana exiliada en Nueva York, que usaba fraudulentamente el pabellón estadounidense. En él se hallaban los principales dirigentes cubanos y armamento. Pese a las presiones de los EE.UU., fueron ejecutados, y sólo la habilidad y moderación del secretario de estado Fish pudo evitar el choque directo entre España y EE.UU.
Todos los problemas quedaron de momento en suspenso ante el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto (29 diciembre 1874), favorable a Alfonso XII. Pronto se adhirieron a él el general Jovellar, jefe del ejército del Centro, y el capitán general de Madrid, Primo de Rivera. En estas condiciones el gobierno tuvo que aceptar los hechos consumados y disolverse; Serrano marchó a Francia, dando paso al ministerio-regencia presidido por Cánovas del Castillo. En el fondo el pronunciamiento de Sagunto fue condicionado por la conjunción de las agitaciones campesina y obrera, las cuales motivaron un compromiso entre los grandes propietarios y los industriales que "selló" la Restauración.

Cánovas del Castillo (foto de la izquierda)
Mateo Sagasta (foto de la derecha)



El 14 de enero de 1875 entró Alfonso XII en Madrid. Su reinado había de durar hasta 1885, año en que murió. Hasta 1881, salvo breves paréntesis, ocupó Cánovas la presidencia del consejo, con el partido conservador. Frente a él estaban los constitucionalistas de Sagasta, los centristas de Alonso Martínez, los carlistas de Nocedal, los posibilistas de Castelar, los republicanos de Ruiz Zorrilla (el más batallador de los antidinásticos) y los federalistas de Pi y Margall. De todos ellos, en realidad el único partido con posibilidades de gobernar fue el nuevo partido fusionista, resultante de la unión de centristas y constitucionalistas, dirigido por Sagasta. Fue éste quien pasó a gobernar en 1881, hasta 1883, en que de nuevo fue sustituido por Cánovas, tras unas famosas elecciones organizadas desde el ministerio de la Gobernación por Romero Robledo.
El primer problema abordado, la guerra carlista, se resolvió pronto. El general Martínez Campos obligó a capitular a la Seo de Urgel (agosto 1875) y poco después caía Estella, donde el pretendiente había instalado su corte. En febrero de 1876 Alfonso XII acudió también al frente, y días más tarde el pretendiente Carlos cruzó nuevamente la frontera camino de Francia. Por entonces fue presentada la Constitución de 1876, llamada "de los notables", promulgada el 30 de junio. En julio del mismo año entró en vigor la ley que reducía los fueros vascos y navarros. Y dos años más tarde, tras las gestiones pacificadoras de Martínez Campos, se logró la paz de Zanjón (1878), con la cual se puso fin a la guerra de Cuba.
En 1883, un viaje de Alfonso XII por Alemania, Bélgica y Francia trató de integrar de algún modo a España en el cuadro de las relaciones internacionales de la época, sin resultados concretos. En efecto, el 13 de agosto de 1885 Alemania planteó la cuestión de las islas Carolinas y manifestó el propósito de someterlas a su soberanía. Procedente de Manila salió rumbo a dichas islas una expedición militar española que logró anticiparse a la presencia alemana. Pero el pleito se resolvió mediante arbitraje del papa León XIII (diciembre 1885). Pocas semanas antes había muerto Alfonso XII (25 noviembre 1885). Se inició entonces el período de la Regencia, que pasó a ocupar la reina viuda María Cristina. La víspera del fallecimiento del rey tuvo lugar la entrevista entre Cánovas y Sagasta, que ha sido llamada pacto del Pardo, en virtud de la cual se organizó el turno pacífico de los dos partidos en tanto durase la situación transitoria planteada por la muerte del rey. Cánovas presentó su dimisión y fue sustituido por Sagasta. Se disolvieron las Cortes, y las nuevas fueron elegidas en abril de 1886. Al mes siguiente (17 mayo) nacía Alfonso XIII.
En función de lo acordado por Cánovas y Sagasta fueron sucediéndose los distintos gobiernos en alternancia liberales y conservadores. Así, por ejemplo, el 5 de julio de 1890 volvió al poder el partido canovista, al que nuevamente relevó Sagasta (diciembre 1892), en el llamado gabinete de altura. Reapareció nuevamente Cánovas (marzo 1895), durando su ministerio hasta el 8 de agosto de 1897, en que fue asesinado. El general Azcárraga constituyó entonces un ministerio de transición hasta el mes de octubre del mismo año, en que volvió al poder Sagasta, y se mantuvo en él hasta marzo de 1899. Fue sustituido entonces por el partido conservador, dirigido ahora por Francisco Silvela, que se mantuvo en el poder hasta octubre de 1900, en que fue relevado por Azcárraga de nuevo, hasta marzo de 1901. Nuevamente fue Sagasta el jefe de gobierno, y continuaba siéndolo cuando el 17 de mayo de 1902 juró Alfonso XIII la Constitución, dando por terminado el período de la Regencia.


Sin duda alguna fue la guerra de Cuba el hecho decisivo durante los años de la Regencia. Ante ella pierden importancia otros acontecimientos, como la aceptación marroquí del establecimiento de una pesquería en Ifni (octubre 1883), aunque este asunto se prolongó después por las reiteradas peticiones marroquíes en el sentido de aplazar la toma de posesión, o los incidentes surgidos en torno a Melilla (1893) por incumplimiento de ciertas cláusulas de los tratados de 1860, o la delimitación final de las fronteras que había de tener el territorio español en Guinea (1900).
Comenzó la guerra cubana con el grito de Baire (febrero 1895). Se hizo cargo de la situación el general Martínez Campos, que trató de compaginar la energía con el espíritu conciliador. Fueron creciendo los envíos de tropas procedentes de la Península y finalmente, en febrero de 1896, se hizo cargo del mando el general Weyler, que llevó la guerra con gran energía, lo que provocó en los EE.UU. una actitud favorable a los insurrectos, como pudo apreciarse por las repetidas notas del gobierno estadounidense, dirigido entonces por el presidente Cleveland. Tras el asesinato de Cánovas se abrió paso en Madrid la idea autonomista preconizada por Moret y que pronto contó con el apoyo de Sagasta. Efectivamente, el nuevo ministerio Sagasta elaboró una Constitución autonomista (noviembre 1897). Pero tampoco esto satisfizo plenamente al gobierno de los EE.UU., que inició los preparativos para su ruptura con España. En el mes de febrero de 1898 tuvo lugar el famoso incidente del Maine, que precipitó los acontecimientos. Se intentaron una serie de gestiones amistosas por parte de varias potencias europeas y del Papa; pero todo resultó inútil ante el ultimátum estadounidense del 20 de abril, que era en realidad una declaración de guerra.

Hundimiento del Maine

Paralelamente había estallado la insurrección filipina (septiembre 1896), que pudo ser sometida tras el pacto de Biac-Na-Bató (diciembre 1897), concertado por el general Primo de Rivera. Pero en la primavera del años siguiente, y contando con la ayuda de los EE.UU., se reanudó la lucha. En el verano de 1898, destruida la escuadra española en Cuba y Filipinas, se iniciaron las negociaciones de paz, que culminaron en el tratado de París del 10 de diciembre de 1898, por el que se perdían Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Las Carolinas, las Palaos y las restantes islas de las Marianas fueron vendidas a Alemania (junio 1899).
El marco legal delimitado por la Constitución de 1876, decididamente conservadora, fue flexibilizándose, particularmente a partir de 1881, por diversas disposiciones en que se reconocía, por ejemplo, la libertad de cátedra, o la ley de Asociaciones (junio 1887), la del Jurado (abril 1888) o la Electoral, que implantó el sufragio universal (junio 1890). En otro orden de cosas, en 1879 fue fundado el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por Pablo Iglesias, y en 1888 la Unión General de Trabajadores, sindicato socialista.
La crisis de 1898, con la derrota ante los EE.UU., reveló bruscamente la debilidad del sistema de la Restauración, cimentado en un artificioso "país legal". Ello explica que se hurgara en las profundidades del alma hispana. De las introspecciones, angustiosas o realistas, no surgió una unanimidad en las respuestas. Frente al pesimismo de la generación del 98, que parece evadirse por el camino de la estética, el poeta catalán Joan Maragall preconiza el optimismo burgués, la subordinación del estado a las auténticas necesidades de la sociedad española y, en definitiva, el ideal ibérico.

Fuente:Diccionario de historia de los países del mundo.

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viernes 17 de abril de 2009

Por caminos de cabras o sin camino

Después de muchos años sin ir más allá del típico Calajomero o Trabuquete, en esta ocasión me he dado una paliza a andar por la sierra. Recorriendo algunos sitios en los que ya había estado, aunque no recordaba, como la Cueva de Viriato, y otros desconocidos para mí, como el poblado de chozas celtas de Pimesaíllo, o el Campanario, increíble formación rocosa, no acta para personas con vértigo.

Choza de Pimesaíllo

Durante todo el recorrido magníficas vistas de la sierra, el valle, la garganta e incluso algún macho de montés y alguna cabra.
Empezamos el recorrido en el camino del Trabuquete, en una hora estábamos en el charco del mismo nombre, a quien le guste el agua fría es perfecto para bañarse en verano e incluso lanzarse desde la piedra al agua, lo hice una vez y nunca más.
Un poco más arriba está la Estaca donde podemos encontrar nutrias, o eso dicen. Nos desviamos de la ruta marcada para ir hasta el poblado de chozas de estilo celta situado en un lugar conocido como Pimesaíllo, este poblado en tiempos pretéritos estaba lleno de vida, los cabreros y sus familias vivían allí durante meses.
Después de reponer fuerzas, reanudamos la marcha hasta llegar a El Campanario, sitio que merece ser visitado con más detenimiento, aunque no me gusta bajar "paredes" sin arnes y la caída sería un poco incómoda con tanta piedra. Se veía como una parte de la formación rocosa había caído recientemente, impresiona y a la vez intimida.
En un momento de ventisca, de los muchos que ha habido, cuando estábamos en El Campanario, a unos 1.500 metros de altitud, han caido unos copos de nieve, ha sido una escena curiosa, yo intentando no caer por el precipicio y los copos de nieve cayendo sobre mí.

El Campanario

Volvemos a salirnos de la ruta marcada para ir hasta la Cueva de Viriato, cuenta la leyenda que aquí se refugiaba el conocido caudillo lusitano. La cueva se encuentra por debajo del Refugio-Ermita Nuestra Señora de las Nieves, construido en 1964, a una altitud de 1.600 metros.

Cueva de Viriato

Después hemos empezado el descenso, un poco más tranquilo que la subida. En ocasiones he temido por mi vida, exagerando un poco, pero ha habido tramos que eran auténticos caminos de cabras, y yo podré estar como una cabra, pero no lo soy. Otros momentos donde ni siquiera se veía el camino porque un mar de matorrales lo cubría todo. Hemos pasado por caminos de tierra, piedras, agua, puentes...Una experiencia divertida y que recomiendo a todo el mundo.

Pontón del Campanario

Habrá que seguir investigando los lugares más interesantes de la ruta, y algunos que hay fuera de ella. Seguiremos informando...

Fotos de la ruta y más...

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martes 14 de abril de 2009

Atardecer

Ninguna puesta de Sol es igual a otra, cada una tiene su encanto, su propia hora, sus colores y la presencia o ausencia de nubes, que dan a cada minuto de cada puesta de Sol un matiz, una sensación, una forma especial.
Como es sabido, la prisa no es buena consejera, quizá por eso no hay que tener prisa en los momentos importantes de la vida, todo llega a sus debido tiempo, lo mismo ocurre con cada puesta de Sol, cada una tiene su tiempo, el Sol se va escondiendo de forma lenta, sin prisa.
Cuando ya parecía que las nubes le habían ganado la batalla al Sol, éste aparece de nuevo e ilumina con sus últimos rayos, es imprevisible, como la vida misma...



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