O ser muy listo para montarse en un avión y cruzar el Atlántico o el Mediterráneo como “turista”, para más tarde ser empadronado gracias a los “maravillosos” políticos españoles.
Pero cuando eres un verdadero turista te piden “miles” de acreditaciones para saber dónde vas a estar y si tienes dinero suficiente para poder estar en el “primer” mundo…si eres europeo solo necesitas el pasaporte. ¿El dinero de los europeos es mejor que los demás?, ¿por eso no nos piden nada? , ¿o es que si eres de Sudamérica tienes la necesidad de dejar tu país y por eso no te dejan entrar en Europa?, quizá sea que la emigración llegó allí hace años y ahora están interesados en conocer sus antepasados, no creo que a ellos les pusieran tantos impedimentos para llegar a Brasil, Argentina o Colombia, es más, les facilitaban la salida de España.
En 1888 fue abolida la esclavitud en Brasil, y el país necesitaba mano de obra. Empezaron a buscar trabajadores, pero preferían a los europeos, ¿por qué?, Europa estaba en crisis y sería más fácil que la mano de obra aceptara trabajar por poco dinero, por otro lado, la sociedad de clase alta era extremadamente racista y con los esclavos en libertad, temía que pronto les superaran en número, y no creían que un país formado por mezclas de razas pudiera progresar tanto como uno formado solo por blancos o al menos por una mayoría blanca. La solución fue, financiar billetes con destino Brasil a los emigrantes europeos.
Decreto ley nº528.28.06.1890 (Deodoro da Fonseca). "Es enteramente libre la entrada en los puertos de la República, de los individuos válidos y aptos para el trabajo, que no se hallen sujetos a la acción criminal de su país, exceptuados los indígenas de Asia y de África.” Entre 1890 y 1928 entraron en Brasil cerca de cuatro millones de inmigrantes europeos. Investigaciones bien orientadas podrían traer a la luz datos fundamentales sobre el salto de la deuda externa, sobre el excepcional esfuerzo de convencimento de agentes brasileños o extranjeros (y el nivel de corrupción de esos contratos) para traer enormes contingentes de personas del sur de Italia y de otras regiones empobrecidas de Europa.
Decreto-lei n° 528. 28.06.1890 (Deodoro da Fonseca). “É inteiramente livre a entrada nos portos da República, dos indivíduos válidos e aptos para o trabalho, que não se acharem sujeitos à ação criminal de seu país, exceptuados os indígenas da Ásia e da África.” Entre 1890 e 1928 entraram no Brasil cerca de quatro milhões de imigrantes europeus. Investigações bem orientadas poderiam trazer à luz dados fundamentais sobre o salto da dívida externa, sobre o excepcional esforço de convencimento de agentes brasileiros ou estrangeiros (e o nível de corrupção desses contratos) para trazerem enormes contingentes de pessoas do sul da Itália e de outras regiões empobrecidas da Europa.






